¿Le estás sacando el máximo rendimiento a tu termotanque? Consejos para ahorrar más

Usar de forma correcta los recursos energéticos del planeta, naturales o desarrollados por el ser humano, debe ser un hecho prioritario en cualquier hogar, establecimiento industrial o comercial.

No solo por el impacto económico sobre el presupuesto y las estructuras de costos de productos y servicios, sino también para contribuir con la sustentabilidad y sostenibilidad de los activos ambientales que proporcionan energía.

En tal sentido, en el presente artículo se mencionan aspectos generales y de modernización de los calentadores de agua disponibles en el mercado.

La energía involucrada

Gas, electricidad o el astro rey, son las fuentes usadas para transmitir calor al agua que se almacena o transita dentro de un termotanque.

El gas

Seguida de la opción de dejar una cubeta a la intemperie para que el sol la caliente directamente y del fuego, el gas es la siguiente opción en antigüedad que ha usado el hombre.

Grandes calderas, intricadas tuberías con llaves y válvulas y antiestéticos tanques de metal, con emisión de molestos y constantes ruidos, han reducido considerablemente su tamaño y mejorado su aspecto, por la sustitución de materiales más eficientes y con mayor vida útil, que optimizan el uso del gas para reducciones importantes de las cantidades a emplear.

Adicionalmente, la incorporación de encendidos eléctricos, y de termostatos fácilmente regulables, mantienen en vigencia el uso de estos equipos para ofrecer baños continuos, sin restricciones temporales ni variaciones térmicas.

La electricidad

Desde las primeras evidencias de este tipo de energía hasta la actualidad, mucho ha sido lo que ha inventado el ser humano que es accionado con electricidad.

En el caso de los termocalentadores eléctricos, el calor es transmitido por la intervención de una resistencia, que puede estar en contacto directo con ésta (resistencia blindada) o no (resistencia envainada).

Muy cerca de este componente, se acopla un ánodo de magnesio, el cual evita la corrosión por cal de todos los elementos metálicos incluidos en la confección del tanque de almacenamiento o calderín.

A su vez, este se encuentra cubierto de materiales aislantes, como el poliuretano, para reducir la disipación del calor y el calentamiento de la carcasa, que es el elemento más externo y visible del equipo.

La modernidad también alcanzó a este preciado equipo para abaratar las facturas por consumo eléctrico y mejorar la experiencia de usar agua aclimatada. Así se tienen; encendidos remotos, funciones de programación, pantallas digitales, materiales más resistentes a la corrosión, entre otros.

El sol

Se le da otra dimensión al procedimiento empleado por el hombre antiguo en condiciones climáticas cálidas, con dispositivos que “atrapan” los rayos solares y los “transmiten” a sistemas de tuberías con materiales conductores que calientan el agua dentro de los recintos de almacenamiento.

Como es lógico suponer, su máximo aprovechamiento ocurre en ambientes constantemente soleados, sin embargo, en otras localidades con cuatro estaciones deben tener acoplados otros sistemas de calentamiento eléctricos o a gas para seguir proporcionando confort y salubridad. 

Termotanques: cómo hacer una elección efectiva

Elegir calentadores de agua no debe tomarse a la ligera, puesto que una elección errónea afectaría de manera importante hasta los más abultados ingresos económicos.

Dentro de los factores a considerar, se encuentran:

– El tipo de energía que se usa en los otros equipos que generan calor en la vivienda.

– Algunos factores ambientales.

– El número de personas que la habitan.

– El tamaño del espacio físico del cual se dispone para la instalación.

– Los recursos financieros actuales o por captar, para la adquisición, instalación y mantenimiento.

– Las regulaciones legales de la localidad donde se encuentra ubicada la vivienda.

A continuación se explican algunos de ellos:

La capacidad de carga de los equipos base

¿La caldera a gas que se posee para la calefacción del aire, la chimenea, la cocina, etc., soporta la incorporación de un calentador de agua? ¿De qué tamaño debería ser éste? ¿Habría que instalar otra caldera adicional o cambiarla por una de mayor capacidad?

¿La capacidad del tablero eléctrico es la adecuada para soportar otro equipo que consumirá ese tipo de energía?

Factores ambientales

¿Existen largas temporadas con días soleados y temperaturas altas? ¿Valdría la pena instalar paneles solares para aprovechar esa energía y disminuir el consumo de otros recursos renovables y no renovables? 

¿El agua que surte al sector tiene poca carga de carbonato de calcio y de otras sales o iones (agua blanda) o es alta en esos elementos químicos (agua dura)? ¿Cuáles son los materiales que menos se afectan por ese tipo de corrosión? ¿Con cuánta frecuencia se deben eliminar las incrustaciones?

El consumo por persona y la capacidad del tanque

Por regla general, una persona puede consumir aproximadamente entre 40 y 50 litros de agua diariamente, distribuídos entre ducharse, lavarse cara, dientes y manos varias veces al día, lavar los utensilios usados en la elaboración e ingesta de alimentos.

Por tal motivo, el número de personas que habitan bajo un mismo techo condiciona el tamaño del tanque que almacena el agua que se está calentando.

De igual forma, los horarios de higiene de esas personas también afectará la decisión del tamaño del termocalentador a adquirir.

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